Sobre YANA

Hay proyectos que nacen de una idea.
Y otros, de una vida entera.

Jaume Avilés, fundador de YANA

Soy Jaume Avilés, fundador de YANA.

Emprendo desde 1988. A lo largo de estos años he creado empresas, desarrollado proyectos, formado equipos y también he tenido que empezar de nuevo más de una vez.

En 2013, una enfermedad detuvo de golpe uno de los proyectos más importantes de mi vida. Después llegaron años difíciles que cambiaron mi manera de entender el éxito, las relaciones y las cosas que verdaderamente importan.

De todo ese recorrido nació YANA.

No como una marca de ropa más, sino como una manera de convertir palabras importantes en gestos visibles.

Hoy creamos prendas con mensajes para llevar puestos o regalar. La camiseta «Me importas» es una forma sencilla de hacerle saber a alguien que piensas en él: un mensaje que puede llevar consigo.

YANA es lo que he venido a construir después de todo lo aprendido: un proyecto que fomenta la conexión humana y nos invita a estar más presentes los unos para los otros.

El problema no era dejar de sentir

Con el tiempo comprendí algo sencillo: pensamos mucho en las personas que nos importan, pero demasiadas veces no damos el paso.

No llamamos.
No escribimos.
No decimos lo que sentimos.

El afecto existe, pero no siempre llega a la otra persona.

Ese fue uno de los problemas que quise resolver con YANA: encontrar una forma sencilla de transformar lo que sentimos en algo que pudiera verse, llevarse puesto, regalarse o compartirse.

La lección fue esta:

Pensar en alguien no siempre le llega. Hacérselo saber, sí.

Por eso YANA crea mensajes que ayudan a iniciar conversaciones, acercarnos y recordar que los vínculos se construyen con pequeños gestos.

El futuro que queremos construir

Creemos que el futuro necesitará más tecnología, pero también más humanidad.

Necesitará proyectos capaces de acercar a las personas en medio del ruido, las prisas y las pantallas. Marcas que no se limiten a vender productos, sino que sean capaces de crear significado, conversaciones y oportunidades de encuentro.

Ahí vemos el futuro de YANA.

Queremos que un mensaje pueda comenzar en una camiseta y continuar en una llamada, una conversación, un banco compartido, una empresa o cualquier lugar donde dos personas puedan encontrarse de verdad.

Vemos una oportunidad para construir un ecosistema de prendas, experiencias, espacios y colaboraciones que hagan de la conexión humana algo cotidiano.

Queremos que YANA sea reconocida no solamente por lo que crea, sino por lo que consigue poner en marcha entre las personas.

Porque una palabra puede parecer pequeña.

Hasta que llega en el momento adecuado.

¿Cómo puedes conectar con YANA?

Puedes empezar eligiendo un mensaje para ti.

Puedes regalárselo a alguien en quien llevas tiempo pensando.

Puedes acercarnos una idea, colaborar con el proyecto o ayudarnos a llevar YANA a nuevos espacios, empresas y comunidades.

Y también puedes hacer algo mucho más sencillo:

Llamar.
Escribir.
Escuchar.
Estar.

YANA empieza cada vez que alguien decide dar ese paso.

Si todo esto también va contigo, queremos conocerte.